Quiero relatar la excelente experiencia que tuve asistiendo a los dos talleres introductorios del Coaching Ontológico. Me enteré de su existencia a través de un mail de EOL. Me estoy refiriendo a Katell Berthois. Cuando me puse en contacto con ella para obtener más información sobre los talleres, su atención y su rápida respuesta supusieron para mí un estímulo añadido que me animó aún más a inscribirme. Debo reconocer que, en un principio, acudí con bastante escepticismo sobre lo que me podía encontrar. La curiosidad es un factor importante para mí. Además, el afán de comprobar si existía una vía capaz de estructurar mis pensamientos también representaba un gran aliciente.
Lo más sorprendente es que la persona que impartía los talleres me cautivó. Estoy hablando de Marta Calvo. Su voz, su dominio, su atención, su capacidad de observación, su manera de llevar a cabo los talleres, y en definitiva, su profesionalidad, hicieron que las horas pasasen rápidamente, olvidándome incluso de mirar el reloj (aunque no voy a negar que sí le eché una ojeada una vez, pero por cuestiones puramente fisiológicas. Fue cuando el estómago empezó a sonar con el inconfundible ruido indicador de que había hambre).
Quizás os sorprenderá que os diga que es la primera vez que salía tan agotada tras asistir como alumna a unos cursos o talleres. Y es que Marta provocaba en nosotros que tanto nuestra mente como nuestro cuerpo, todo nuestro yo, estuvieran al cien por cien, dando el todo por el todo. Sin darnos cuenta, nos hacía ver aspectos, momentos y situaciones que nos habían influido (y aún algunos de ellos nos influyen). Nos hacía observarlos de una forma distinta, aceptando o analizando el porqué de las cosas. Marta repetía que lo que ella explicaba sobre el Coaching Ontológico no era una verdad absoluta, sino que se trataba de otro modelo más del cual se podían aprender otras formas de enfocar las situaciones personales y profesionales. Simplemente por esta capacidad de sencillez ya resultaban cautivadoras sus palabras.
Estos talleres me han iniciado en el nunca sencillo aprendizaje de comprender el papel que juegan los juicios, sus fundamentos, el arte de saber pedir, ofrecer y prometer con efectividad, la competencia de escuchar con sus distintos matices, el diseño de las conversaciones, la efectividad de ser un buen observador... Y todo esto es sólo un principio, una introducción. Ahora que me he inscrito en el curso de certificación de Coaching Ontológico, imaginaos todas las cosas que todavía me quedan por aprender y que llegaré a saber.
Personalmente creo que Marta Calvo es una mujer imposible de definir con una sola palabra. No puedo afirmar que sea fácil de conocer y que sea sencillo describir cómo es o qué piensa. Simplemente creo que es una persona que tiene muy claro lo que quiere transmitir, lo que desea que veamos. Pero obviando cómo es Marta realmente, sí que os puedo decir cómo la veo yo. La veo como una mujer luchadora y firme en sus principios. Todo lo que transmite sabe enfocarlo a una realidad y no a una mera ficción. Y eso, para mí, es saber.